Estimadas familias,

                Desde el centro queremos compartir con vosotras más detalladamente algunas de las medidas que se han tomado con el fin de crear un ambiente más seguro (tanto para el alumnado y como para el personal que trabajamos en el cole).

                Por  un lado, desde principio de curso venimos llevando a cabo el cambio de zapatos antes de entrar al aula. Ya lo tenemos tan interiorizado que se ha constituido como un ritual  antes de comenzar nuestra jornada. Una vez que hemos colgado los abrigos, nos quitamos los zapatos, entramos en el aula y los colocamos en la parte del mueble que tiene nuestro nombre; lugar en el que permanecen hasta que nos despedimos para marcharnos a casa. Dicha medida, implementada con el principal objetivo de incrementar la higiene, es una actividad con un importante carácter educativo a través de la cual mejoran su motricidad fina, su autonomía (estrechamente ligada con la autoestima) y se pone en marcha la cooperación entre iguales cuando aparecen dificultades. Pero no sólo eso, también estimamos tamaños y medidas cuando los zapatos son muy grandes y debemos buscar otro sitio seguro para guardarlos.

                Por otro lado, este curso estamos utilizando los kits individuales de material. Dichos kits están formados por los elementos más utilizados en nuestro día a día: pinturas, rotuladores, lápiz…  De esta manera evitamos en gran medida el uso compartido de materiales. No obstante, y como ya se ha comentado previamente, esta nueva y temporal organización desencadena situaciones con un marcado carácter educativo. A través de las mismas se crean conflictos cognitivos en el alumnado, los cuales les van a permitir continuar aprendiendo y evolucionando puesto que tienen que buscar estrategias a través de las cuales puedan solucionar el problema. Por ejemplo: después de haber guardado todos los estuches, encontramos uno tirado en el suelo. Tenemos que poner en juego nuestros conocimientos previos sobre los nombres del aula para poder averiguar a quién pertenece. En caso de que no reconozcamos el nombre en su globalidad, buscaremos otras herramientas como ver la primera letra y comparar qué nombres del aula empiezan por  ella.  Pero el reconocimiento de los nombres no es el único aprendizaje que hemos observado, puesto que también hicimos uso de los números cuando repartimos conjuntamente el material, del conteo para saber si nos falta alguna pintura…

                A modo de conclusión, desde que entramos al centro hasta que salimos, aprovechamos cada momento para seguir creciendo.