“Sube a mi alfombra, vente conmigo, agárrate, nos vamos a Egipto… “

Tal y como afirma la canción, el alumnado de 5 años lleva unas semanas inmerso en un interesante viaje al antiguo Egipto. Pero os preguntaréis, ¿cómo comenzó todo?

Un día, al llegar a clase, nos encontramos con un abecedario egipcio acompañado de un misterioso sobre. En un primer momento, aprovechando el interés del alumnado, realizamos la rutina de pensamiento “Veo, pienso, me pregunto” con el fin de descubrir qué podía ser aquello y para qué lo podíamos usar.

Después de llegar a la conclusión de que podía ser la base para resolver un mensaje y de realizar hipótesis sobre el contenido del sobre, lo abrimos y descubrimos que contenía una carta. En ella, dos arqueólogos llamados Pam y Paul nos informaban de que, descifrando el mensaje secreto, tendríamos muchas pistas para adivinar el país sobre el que íbamos a investigar.

Pero no fue tan fácil… Nos llevó un tiempo descubrir cómo utilizar el código que nos habían dejado junto a la carta.  Y que mejor manera de resolver un enigma que trabajando de manera cooperativa. En  este punto, la concentración y los debates inundaron las aulas.

Cuando pusimos todas las palabras en común, hubo clases que adivinaron el país pero, en otras, llevaron las palabras a casa para sacar conclusiones con la ayuda de sus familias.

Y, tras todas estas aventuras, llegamos a Egipto. Una vez allí, comenzamos el proyecto recogiendo todo aquello que sabían y planteándonos nuevas preguntas sobre lo que nos gustaría aprender. Y en este punto del camino nos encontramos, investigando y aprendiendo muchas cosas de este país: su ubicación y bandera, la importancia del Nilo para su civilización, el clima, los nombres de sus pirámides más importantes, el proceso de momificación…

¿Notáis ya el calor del desierto? En el cole sí, por eso os seguiremos informando a la sombra de las palmeras y entre las pirámides que han empezado a construir en el arenero.