La semana pasada recibimos un vídeo de la arqueóloga Pam en el que nos agradecía todo el trabajo de investigación realizado sobre el antiguo Egipto. También nos explicaba que, para recibir nuestras insignias, todavía íbamos a tener que superar unas pruebas que nos esperaban en el patio. Nos aventuramos hacia allá con una gran curiosidad y nos encontramos lo siguiente:

Primera prueba: nos convertimos en pescadores y tuvimos que pescar todos los peces del río Nilo y guardarlos en la faluca.

Segunda prueba: tuvimos que momificar a dos muñecos con papel higiénico.

Tercera prueba: nos trasformamos en escribas y tuvimos que escribir nuestros nombres utilizando el alfabeto egipcio.

Cuarta prueba: nos pusimos en la piel de los esclavos y nos encargamos de construir una pirámide tanto con bloques grandes de plástico como pequeños de madera.

Una vez terminadas las cuatro pruebas, subimos a clase y encontramos un cofre. Pero, antes de poder abrirlo, cada equipo estuvo explicando al resto cómo habían superado cada una de las pruebas; si en alguna habían tenido algún tipo de dificultad y las herramientas que habían utilizado para resolverlas. Finalmente, abrimos el misterioso cofre y… ¿Qué había dentro? Una carta que reconocía nuestro trabajo e insignias personalizadas que nos pusimos al cuello. Trabajando en equipo siempre conseguimos nuestras metras. ¡Enhorabuena!

Si pincháis en la imagen podréis ver nuestra aventura final.

Muchas gracias a las familias y a las personas que nos habéis ayudado en el desarrollo del proyecto.